A Flora Malamud le cuesta imaginar el día en que deba desarmar su casa y mudarse de forma definitiva al Hogar Israelita, pero a sus 87 años vivir sola se le volvió muy cuesta arriba. No le gusta que la ayuden a pararse ni a moverse. “Puedo sola”, responde. Ella es una de las 100 abuelas que vive en el único geriátrico judío existente en Uruguay… Cada empleado o voluntario del residencial está “ducho” para hacer las veces de familia. Se activa un procedimiento cada vez que un adulto mayor debe internarse y no tiene quien lo cuide o visite.
Fuente: http://www.cciu.org.uy/
Vejez plena en un hogar modelo.
