Acceder a los baños judíos de Zaragoza es tan singular que uno cree bajar a un garaje. Pero al girar una esquina, en medio de la penumbra, aparece una pequeña estancia abovedada del siglo XIII y que se ha convertido en «una de las asignaturas pendientes del patrimonio zaragozano», según explica el historiador Juan Carlos Lozano. Comenta que en su día se conocieron como los baños del Rey y estuvieron en uso hasta la Alta Edad Media. La arqueóloga municipal Romana Erice apunta que el dinero que se cobraba por entrar en los baños se utilizó para la reconstrucción del puente de Piedra.
Fuente: http://www.cciu.org.uy/
Una joya histórica junto al garaje: los baños judíos de Zaragoza
