Alemania es un país abierto y tolerante. Quien quiera vivir en Alemania, debe aceptar nuestro consenso de valores. Uno de ellos es la lucha contra el antisemitismo, opina la redactora en jefe de DW, Ines Pohl. El derecho a manifestarse en Alemania tiene mucho valor. Este derecho solo se puede restringir en muy contados casos. Por eso nuestra democracia tiene que soportar, una y otra vez, que en las calles alemanas se coreen lemas esencialmente antidemocráticos. Por ejemplo, la torpe expresión «fuera, extranjeros”.

Fuente: http://www.cciu.org.uy/

Quemar una estrella de David en Alemania no es libertad de expresión