A Dani Dayan solo lo define Dani Dayan. Porque este argentino que nació bajo el nombre de Daniel y ahora preside el museo de recordación del holocausto de Israel (Yad Vashem) le escapa a las etiquetas prefabricadas. El titular del museo sostiene que el “holocausto fue único” y no puede usarse el término para describir “lo que pasa en Medio Oriente”. Crédito foto: Leonardo Carreño

Es colono —su casa está en los territorio en disputa de Cisjordania y esa fue la razón por la que el gobierno de Brasil lo rechazó como embajador—, pero ha escrito artículos en defensa de los derechos humanos de los palestinos. Vivió rodeado del nacionalismo religioso, pero es un secular de ideas liberales que acepta el matrimonio igualitario.

Su hermano formó parte de un partido de izquierda árabe-israelí, su prima es una de las más sobresalientes periodistas de investigación, y su árbol genealógico es tan variopinto que incluye desde un exjefe del Estado Mayor (Moshé Dayan) hasta un músico pacifista (Aviv Geffen).

Nada de ese historial —ni su pasaje como cónsul en Nueva York— lo trajo a Montevideo. Vino a reunirse con el canciller Mario Lubetkin para pedirle que Uruguay pase a ser un miembro pleno (y no solo observador como hasta ahora) de la Alianza Internacional de Recuerdo del Holocausto que él preside.

A continuación, parte del diálogo que mantuvo con El Observador en el que le esquivó a las preguntas políticas, pero no dejó de hablar de la actualidad de Medio Oriente:

¿Qué le implica a Uruguay pasar a ser parte de la Alianza Internacional de Recuerdo del Holocausto?

El canciller uruguayo nos explicó que ha designado a Bernando Graiver, exembajador de Uruguay en Israel, para que tome cartas en el asunto. Ser miembro de la alianza supone no solo la conmemoración y enseñanza del holocausto, sino también una actitud proactiva en el combate al antisemitismo y otras formas de discriminación.

En las marchas propalestinas suele usarse el término “genocidio” para referirse a lo que sucede ahora en Gaza. ¿Es comparable?

Es una barbaridad que se le llame así a una guerra de defensa de Israel contra una organización terrorista. Asistimos a un mal uso constante del término holocausto. No pasa solo en Medio Oriente, también es de uso frecuente en parte de la propaganda entre Ucrania y Rusia. Todo conflicto no implica un holocausto o un genocidio. El holocausto fue un evento sin precedente y hasta ahora único en la historia humana. No es solo un genocidio. Fue un proceso que culminó en un genocidio, bajo la idea de un exterminio sistemático, pero que empezó con las leyes discriminatorias de Hitler en 1933. Fue la humillación y persecución que lo antecedió incluso antes de la Segunda Guerra Mundial.

¿La excepcionalidad del holocausto no puede llevar a la indiferencia frente a lo que sucede en el mundo?

Las víctimas del holocausto fueron los judíos, pero no solo ellos, y las lecciones deben ser universales. El actual presidente del consejo de Yad Vashem es un rabino que sobrevivió al holocausto y entendió que debía dedicarle su vida a Dios. Para el anterior presidente, también sobreviviente, era todo lo contrario: el holocausto fue la demostración de que Dios no existe. Ambos sobreviviente que llegaron a conclusiones antagónicas. Pero ambos insistían en la necesidad de aprender de lo sucedido para que no vuelva a repetirse.

Los sobrevivientes son cada vez menos, ¿muertos ellos, muerta la lección?

Fui muy ingenuo y pensé que por al menos 100 años íbamos a librarnos del virus del antisemitismo. No solo por el precio que pagaron los judíos, sino por el precio que pagó toda la humanidad y cómo Europa había quedado devastada. Pero la realidad me demostró que no hemos aprendido tanto. Durante los dos años en que fui cónsul en Estados Unidos hubo 15 asesinatos a judíos por el hecho de ser judíos. Ninguna otra forma de racismo costó tantas vidas como el antisemitismo a lo largo de la historia.

Pese a que el movimiento sionista es anterior al holocausto, ¿puede decirse que no habría Estado de Israel si no hubiese habido un holocausto?

El Estado de Israel fue creado pese al holocausto y no fue un premio consuelo que el mundo le dio a los judíos ante el intento de exterminio. En el verano de 2022 nos visitó el expresidente (Joe) Biden y le dije dos cosas: el Estado de Israel no fue creado por la shoá (holocausto en hebrero), sino pese a la shoá; y para entender a la sociedad israelí debe entender que la shoá está omnipresente en el pensamiento de los israelíes. Cuando el 7 de octubre el Hamás atacó a Israel y las noticias empezaron a anunciar que en los kibutzim atacados las madres les tapaban la boca a sus hijos para que los terroristas no los descubrieran, no pudimos evitar que la memoria nos lleve al holocausto. Dicho esto, luego del 7 de octubre, vino el 8, el 9 y puede decirse que aquel ataque terrorista no fue la continuación del holocausto. Son eventos diferentes. Y la principal diferencia es que los judíos ahora tienen su posibilidad de defenderse.

Usted fue líder de los asentamientos judíos en Cisjordania y a la vez se posicionó en defensa de los derechos de los palestinos, ¿no hay una contradicción?

Que haya un conflicto entre Israel y palestinos no significa que no tengamos que preocuparnos por los derechos humanos de unos y otros. Soy un convencido de que podemos vivir dignamente los dos pueblos hasta que llegue la verdadera paz. Es muy fácil encasillar una persona por si es colona o no. Yo soy en esencia un liberal, y como tal me importan los derechos humanos.

¿Cómo se va a enseñar el holocausto tras el 7 de octubre de 2023?

La sociedad israelí está traumatizada. Esta guerra va a tener un efecto a largo plazo. En el año inmediato al 7 de octubre el gobierno decidió suspender la enseñanza del holocausto por ese año, dado el trauma. Fue un error. No hay que escaparle a la realidad. El holocausto es parte integral del pueblo judío en la actualidad y no pude esquivarse.

La entrada “Ninguna otra forma de racismo costó tantas vidas como el antisemitismo”, dice Dani Dayan, presidente del museo Yad Vashem se publicó primero en CCIU.

Fuente: http://www.cciu.org.uy/

“Ninguna otra forma de racismo costó tantas vidas como el antisemitismo”, dice Dani Dayan, presidente del museo Yad Vashem

Deja una respuesta