Hoy en día, se requiere una ceguera deliberada para negar que las Naciones Unidas y la mayoría de las demás organizaciones internacionales se han convertido en burocracias infladas y corruptas, que sirven cada vez más a los intereses y expresan los valores de los déspotas del mundo.

Fuente: http://www.cciu.org.uy/

La ONU secuestrada