La joven activista yazidí relata en «Yo seré la última» cómo los terroristas la convirtieron en una esclava sexual. Nadia Murad (1993, Sinyar, Irak) no hubiera querido salir nunca de Kocho, por muy duro que fuera vivir en una pequeña aldea perdida de Irak, teniendo que trabajar en la granja y pese a profesar una religión, el yazidismo, perseguida históricamente por los suníes. Jamás habría salido de Kocho porque su familia vivía allí, y ganaban lo suficiente para llevar una vida feliz y sencilla. En cambio, ahora se ha establecido en Alemania y, a su pesar, ha sonado como candidata al premio Nobel de la Paz.
Fuente: http://www.cciu.org.uy/
La lucha de Nadia Murad contra el Estado Islámico
