Dos enormes deudas tiene la justicia argentina con el caso del fallecido fiscal Alberto Nisman: determinar sin lugar a dudas si se suicidó o lo asesinaron y animarse de una vez por todas a investigar con objetividad e independencia la denuncia que el fiscal presentó, horas antes de su muerte, ocurrida hace ya más de un año y medio, contra la entonces presidenta Cristina Kirchner, el entonces canciller Héctor Timerman y otras figuras allegadas al anterior gobierno, por encubrir a los autores del atentado a la AMIA.
Fuente: http://www.cciu.org.uy/
La ex presidenta y el encubrimiento del caso AMIA
