Podríamos preguntarnos para qué sirven las declaraciones del Presidente de Estados Unidos Donald Trump reconociendo -tardíamente- a Jerusalem como capital de Israel, si aportan algo sustancial concreto o simplemente desata una tormenta innecesaria. Pero lo claro es que el reconocimiento norteamericano, que al parecer será proclamado este miércoles de noche, no cambia la realidad en el terreno.
Fuente: http://www.cciu.org.uy/
Jerusalem, la verdad
