Israel no es un estado de apartheid y no se convertirá en uno, incluso si los palestinos siguen rechazando la paz. Sin embargo, sin darse cuenta, los que asocian el apartheid con Israel están ayudando a la tercera y tal vez última etapa en el esfuerzo por destruir la nación. También están cometiendo una grave injusticia hacia los millones de negros americanos y sudafricanos que fueron víctimas del verdadero apartheid.

Fuente: http://www.cciu.org.uy/

Israel no es, y nunca será, un estado apartheid