Contaba solo 15 años cuando las huestes nazis, obcecadas en la exterminación de la raza judía, la separaron de su familia y la condujeron a un campo de concentración donde murió víctima del tifus. Empero, Ana derrotó a sus captores en la posteridad gracias a la fuerza de la palabra.

Fuente: http://www.cciu.org.uy/

El día en que Ana Frank dejó de escribir