Corría finales noviembre de 1944 cuando las tropas estadounidenses arribaron al campo de concentración de Natzweiler-Struthof, ubicado en Alsacia. Por entonces, todavía faltaba más de medio año para que los soldados soviéticos descubrieran las tropelías cometidas por los nazis en Auschwitz y unos cinco meses para que los norteamericanos pisaran Ohrdruf (considerado el primer centro de muerte liberado por ellos en Alemania). Natzweiler-Struthof había sido abandonado en septiembre de ese mismo año para evitar que los aliados descubrieran sus secretos, es cierto…, si hubo algo que lo hizo tristemente famoso fue que de su interior salieron los reclusos que el doctor nazi August Hirt utilizó, en plena Segunda Guerra Mundial, para llevar a cabo experimentos pseudocientíficos y atesorar una «colección» de 87 esqueletos humanos en el cercano Instituto Anatómico de la Universidad de la ciudad de Estrasburgo.
Fuente: http://www.cciu.org.uy/
