Investigadores del Instituto Weizmann, de Israel, descubrieron un origen más primitivo que el que se creía para algunos tipos de comunicación, lo que -a su juicio- mostraría que la teoría del «cerebro social», según la cual la inteligencia humana se desarrolló para sobrevivir en contextos sociales complejos, podría tener sus fallas.
Fuente: http://www.cciu.org.uy/
Autismo: una nueva mirada del Instituto Weizmann sobre el “cerebro social”
