Tras el disparo de 460 cohetes y morteros en algo más de un día desde la Franja de Gaza hacia comunidades civiles en el sur de Israel-a los que Israel respondió atacando 160 blancos de Hamas y Jihad Islámico en Gaza- es inevitable la sensación inmediata de alivio al anunciarse un alto el fuego. Quien conoce de cerca la situación en la que viven desde hace años (17 para ser exactos) los habitantes del sur de Israel, bajo la amenaza constante de los terroristas de Hamas que gobiernan Gaza, sabe de la angustia siempre latente, de la sensación de impotencia cuando cada pocos minutos hay que correr al refugio al sonar la alarma. En las comunidades más cercanas a la frontera con Gaza tienen, en el mejor de los casos, 15 segundos para resguardarse. Pero a veces el proyectil estalla antes de que haya sonado la sirena de advertencia. Fallas técnicas que pueden ocurrir.
Fuente: http://www.cciu.org.uy/
