Muchas veces se ha relacionado el arte con el malditismo respecto a las relaciones que los escritores, pintores, músicos, etc. mantienen con los demás o con la suerte que tienen con sus proyectos. No es lo mismo lo que sucede con Charlotte Salomon. Esta pintora judía nacida en el Berlín antes de los años 20 se enfrentó al oscuro destino de su familia y también sufrió una de las peores etapas de la historia del siglo XX.
Fuente: http://www.cciu.org.uy/
La historia de una fascinación
