Por Lic. Rafael Winter (Rufo), de CCIU
Este próximo domingo el pueblo judío comienza la tradicional celebración de Januca, la festividad de las Luminarias. Dura ocho días y como sabemos el símbolo principal es el candelabro de ocho brazos llamado Janukiá, candelabro que se enciende de manera progresiva durante los ocho días de la festividad.
La Janukiá tiene un brazo adicional, un noveno llamado Shamash (servidor) cuya función es encender cada noche las demás velas.
Los acontecimientos que dieron lugar a Januca tienen lugar en el siglo II aec.
Al motivo histórico de la festividad -la victoriosa rebelión de los Macabeos contra los greco sirios- se suma el motivo religioso: el así llamado “milagro del frasco de aceite” que alcanzó para ocho días, que es lo que, como consecuencia, dura la festividad.
En el trasfondo de todo esto, una confrontación de culturas: el judaísmo y el helenismo.
¿Quién puede desconocer el prestigio y la atracción de la que gozaba la cultura helénica en aquel entonces?
Tan es así que dicha cultura se había “instalado” incluso en muchos integrantes del pueblo de Israel y también en la Tierra de Israel, que es el marco geográfico en el cual se desarrollarán los hechos que conducen a Januca.
Había judíos profundamente helenistas.
De manera que, antes de la confrontación con los greco-sirios, tuvieron lugar confrontaciones entre judíos: los helenizantes y los que se mantuvieron enhiestos en su fe.
Sin duda que el judaísmo “también tenía con qué”…
No sería la única vez en la historia, que el judaísmo tendría que confrontar con otra cultura atractiva y prestigiosa.
Las batallas que libran los Macabeos contra los greco-sirios, además de ser -una vez más y como tantas veces ocurrió en la historia -de pocos contra muchos, además de ser sin duda una lucha por y para la libertad política y religiosa, fue de alguna forma una lucha que simboliza esta confrontación de culturas.
Si los Macabeos hubieran sido derrotados, no es descabellado suponer que la cultura judía también lo hubiese sido.
Y entonces…
La victoria de los Macabeos -que no hay que minimizar en absoluto a pesar de que fuentes clásicas la minimizan- asegura de alguna forma, ni más ni menos que la supervivencia del judaísmo
Ni más ni menos…
Reitero: ante una cultura como la griega, que era la predominante en aquellos tiempos.
Por lo tanto, los Macabeos tienen su más que justificado lugar en el panteón de héroes del pueblo de Israel.
Pero al mismo tiempo que reafirmamos lo anterior, cabe recordar la frase del profeta Zacarias (cuya Haftará, capítulo de los Profetas, se lee en el shabat de Januca) que dentro de un contexto dice: ” no (solo) por la fuerza, no (solo) por el ejército sino por el espíritu, dice D´os”.
El heroísmo de los Macabeos y al mismo tiempo el aspecto espiritual que representan las velas de Januca, son dos caras de la misma moneda.
Ambas hacen posible esta hermosa y tradicional festividad.
JAG JANUCA SAMEAJ!!
La entrada Januca: ¿encuentro o choque de culturas? se publicó primero en CCIU.
Fuente: http://www.cciu.org.uy/