A diferencia de los cristianos occidentales, los cristianos del Medio Oriente nunca trabaron amistad con los judíos, pero el auge del islamismo ha llevado a algunos a ver a Israel como el enemigo proverbial de su enemigo. En su visita al Medio Oriente en enero pasado, el vicepresidente estadounidense Mike Pence planeaba reunirse con los líderes cristianos locales y hacer seguimiento de la promesa que había hecho apenas unos meses antes a las comunidades cristianas que sufrían en Iraq y Siria: “la ayuda está en camino”. Para su consternación, ni un solo líder cristiano aceptó reunirse con él. La razón: el anuncio de la administración de Trump de que mudaría su embajada en Israel de Tel Aviv a Jerusalén.

Fuente: http://www.cciu.org.uy/

La ambivalente relación entre los cristianos orientales y los judíos