Abraham Saperstein, mejor conocido como Abe, era un niño de una familia judía, que buscaba oportunidades en el “Nuevo Continente” y que al llegar a los Estados Unidos, quedó fascinado por el basquetbol, un deporte que comenzaba a tomar gran fuerza en dicho país y decidió practicarlo. Para 1926, Abe se había dado cuenta de que no iba a poder ser un deportista profesional, pero poco tiempo después tuvo la oportunidad de hacerse cargo del equipo Savoy Big Five, un equipo que jugaba profesionalmente y de esta manera podría dedicar su vida al deporte. Este equipo se transformaría poco después en los legendarios Harlem Globetrotters.

Fuente: http://www.cciu.org.uy/

El hombre que hizo del baloncesto una fiesta acrobática