Los miércoles son días blancos en Irán. De blanco se visten viejos y jóvenes opositores para mostrar su rechazo a la obligación impuesta a las mujeres de cubrirse con el hiyab, el velo islámico. Ellas se lo quitan en plena calle. Gritan libertad y se disuelven ante la llegada de la policía. Es nada más que otro de los síntomas que un viajero con los ojos y los oídos abiertos puede captar si dispone de una semana para auscultar el corazón político de los persas.

Fuente: http://www.cciu.org.uy/

Hambre de libertad en el Irán de los viejos ayatolás