Gunter Demnig tiene una misión. Allá donde los nacionalsocialistas causaron estragos, quiere recordar sus crímenes. Y quería devolver a las víctimas del Holocausto su nombre y su dignidad, pues como dice el Talmud: «Alguien es olvidado cuando su nombre cae en el olvido”. Por eso Gunter Demnig viaja cada día de ciudad en ciudad y de pueblo en pie para poner sus «piedras de tropiezo” (en alemán, Stolpersteine). Pequeñas losas de latón de diez por diez centímetros que coloca en la acera, frente a la puerta de las viviendas, y que llaman la atención sobre la suerte que corrieron sus antiguos habitantes.
Fuente: http://www.cciu.org.uy/
"Stolpersteine": tropezar con la memoria del Holocausto
