Los yazidíes permanecían ocultos al mundo hasta que aquel fatídico agosto del 2014, cuando las hordas del Estado Islámico atacaron Sinyar arrasando todo a su paso, asesinando, quemando y secuestrando. Unas 200.000 personas huyeron y algunos consiguieron escapar a las montañas y cruzar hasta Siria gracias a la protección de los milicianos kurdos del YPG, quienes abrieron un corredor, pero cerca de 3.300 continúan secuestrados. La mayoría de los que se creen aún vivos está en zonas como la comarca de Tel Afar, en el norte de Irak, y en la ciudad siria de Al Raqa.
Fuente: http://www.cciu.org.uy/
El sufrimiento del pueblo más odiado por el Estado Islámico
