Era el siglo XVII: una época que actualmente se considera parte de la edad moderna; sin embargo, los judíos todavía eran perseguidos por el Oficio de la santa inquisición, cuya presencia no se limitó al viejo continente, pues cuando las potencias europeas colonizaron algunas regiones de América, hicieron todo lo posible por cristianizar las zonas dominadas; tal fue el caso de la isla de Jamaica. En 1655 la isla pasó de manos españolas a manos inglesas, quienes permitieron a los judíos establecerse en este paradisiaco lugar y del mismo modo, los judíos conversos que habitaban en la isla y vivían su judaísmo a escondidas comenzaron a experimentar lo que representaba ejercer su religión con libertad.
Fuente: http://www.cciu.org.uy/
