Tú creas una aplicación con un propósito y los usuarios acaban encontrando otras utilidades. Es lo que ha sucedido con Glide, una app de mensajería instantánea mediante vídeo, a medio camino entre Skype y WhatsApp, que ha triunfado entre los miembros de la comunidad sorda de Estados Unidos. Lo que empezó como una forma de acortar las distancias entre unos emprendedores que estaban lejos de su familia se ha convertido en la herramienta favorita de un grupo de personas para el que el lenguaje visual lo es todo.
Fuente: http://www.cciu.org.uy/
Cómo una 'startup' israelí creó accidentalmente un WhatsApp para sordos
