Hace cincuenta años, el mundo era sacudido por la guerra que enfrentó a Israel con sus vecinos árabes, detonada por las espeluznantes amenazas de Egipto y Siria de querer aniquilar al Estado judío, la movilización de tropas hacia las fronteras de Israel y la presión árabe a la ONU para que retirara las fuerzas de paz de la península del Sinaí. Pero, a los pocos días, los combates estallaron en un lugar lejano, a miles de kilómetros y más allá de la mirada de los medios de comunicación. Se trata de la sanguinaria campaña llevada a cabo en Libia para expulsar a la ya reducida comunidad judía de su hogar histórico.

Fuente: http://www.cciu.org.uy/

Una consecuencia ignorada de la Guerra de los Seis Días