Los hombres y las mujeres «capaces» serían trasladados de Auschwitz-Birkenau a otros campos de trabajo en Alemania; todavía eran de utilidad para el III Reich. Debían tener entre 16 y 55 años, en el caso de ellos, y de 16 a 40, en el de ellas. Una horquilla en la que Dagmar Lieblová (19 de mayo de 1929, Kutná Hora, Checoslovaquia) no entraba. Perdió a los suyos, pero ahora ella puede dar testimonio de su historia en: «Estoy aquí por un error», de Marek Lauermann, como ha hecho recientemente en Madrid. En él se narra la vida de esta superviviente del Holocausto que empezó su infierno en la «colonia modelo» del nazismo: Terezín.

Fuente: http://www.cciu.org.uy/

«Cuando veía a un alemán me preguntaba qué hizo en la guerra»