La monstruosa campaña de ejecuciones por ahorcamiento realizada en la cárcel siria de Saidnaya constituiría, de confirmarse, un grave crimen contra la humanidad. La denuncia, realizada por Amnistía Internacional, afectaría a entre 5.000 y 13.000 personas —con el añadido de que la mayoría de las víctimas fueron civiles— e incorpora esta matanza a lista de grandes horrores de un conflicto donde las atrocidades se suceden sin descanso.

Fuente: http://www.cciu.org.uy/

Los crímenes de El Asad