El pasado diciembre, el músico Diego Goldsztein perdió a su hija de 8 años en un accidente de tránsito. Creyente en el poder de la música, en su nombre y memoria comenzó a realizar acciones sociales, llevando conciertos al Instituto Nacional de Cáncer y al sector de oncología del Hospital de Clínicas, para ayudar a pasar tratamientos dolorosos y reducir la ansiedad del momento. “la gente se emociona … la música llega a mover fibras como no lo pueden hacer las palabras”.
Fuente: http://www.cciu.org.uy/
Música para elevar el alma y aliviar el dolor
