El nombre era terrible, pero la “enfermedad K” no era un virus letal. Era la genial invención del profesor Giovanni Borromeo y de los religiosos del Hospital de los Hermanos de San Juan de Dios, que se encuentra en la Isla Tiberina de Roma, para salvar la vida de decenas de judíos perseguidos por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.

Fuente: http://www.cciu.org.uy/

La increíble historia de la falsa “enfermedad K” que salvó a judíos de los nazis