En la mañana de ayer, un terrorista asesinó a sangre fría a una niña israelí de 13 años. Halel Yafa fue encontrada muerta, acuchillada a sangre fría mientras dormía, en su casa ubicada en el asentamiento de Kiryat Arba. La responsabilidad del asesinato es de quienes crearon un ambiente donde los jóvenes crecen con el mensaje que asesinar judíos es un objetivo loable y que quien lo cumple se llena de gloria en camino al paraíso. También de todos quienes consideran «shahíd» (mártir) –término cargado emocionalmente de contenido positivo- a quien muere después de haber asesinado israelíes.

Fuente: http://www.cciu.org.uy/

Ellos también tienen la culpa