Cerca de 20.000 uruguayos residen en Israel. Muchos de ellos caminan por sus calles portando termo y mate, comen tortas fritas si llueve (llueve poco), siguen emocionándose al leer a Benedetti o entonan nuestras canciones más populares, cuando salen juntadas de amigos. Todos, son embajadores de nuestra cultura en aquél pequeño rincón del mundo. A ellos, por un rato, les llevamos el paisito… Ellos, por un rato, sintieron estar acá, sin estarlo. Se jugó el partido. ¡Fue posible!
Fuente: http://www.cciu.org.uy/
El “amistoso” que desató emociones
