Entre 2016 y 2018, unos 40 diplomáticos canadienses y estadounidenses y sus familias establecidas en la capital de Cuba enfermaron de forma misteriosa con lo que se dio en llamar «Síndrome de La Habana». El delirante temor inicial de muchos fue que los cubanos hubieran provocado los síntomas con algún tipo de arma sónica. Sin embargo, la investigación realizada por el doctor Alon Friedman de la Universidad Ben-Gurion (BGU) con sus colegas del Centro de Reparación Cerebral de la Universidad Dalhousie en Nueva Escocia (Canadá) apunta a una causa bien diferente: la sobreexposición a los pesticidas, en particular a los utilizados en la fumigación para detener la propagación del virus del Zika.
Fuente: http://www.cciu.org.uy/
