Conduciendo por un largo tramo de la autopista 6, en lo profundo del desierto del Néguev en Israel, uno pensaría fácilmente que esta frente a un espejismo: miles de espejos gigantes, todos mirando al sol. Pero lo que usted está presenciando es el ingenio israelí en su mejor momento: el futuro de la energía israelí y la realización de muchos sueños. Este medio millón de espejos cóncavos capturan el calor del sol -lo que el Néguev tiene en abundancia- para alimentar la nueva central termosolar Ashalim de 121 megavatios.

Fuente: http://www.cciu.org.uy/

El sueño solar