Este pequeño país, con algo más de 8,7 millones de habitantes y una extensión de poco más de 22.000 km2, que no existía hace 71 años, es la cuna de inventos y soluciones que hoy están en el día a día de todo el mundo. Las desalinizadoras, el riego por goteo, el tomate cherry, el «pendrive», el primer chat en Windows, los microprocesadores, «Firewall 1», la pillcam, Waze, el escudo antidrones, el vendaje de emergencia, el software de entrenamiento cerebral o el sistema de administración de insulina «Solo», entre otros muchos. Todos estos hallazgos tienen el sello de una marca, Israel, que, hoy en día, es sinónimo de innovación y alta tecnología en los cinco continentes. Son fruto de un ingenio y una audacia, probablemente innatas, pero espoleadas por la aridez del desierto y la escasez de todo tipo de recursos que tenía antes y después de que David Ben-Gurión proclamara el Estado de Israel.

Fuente: http://www.cciu.org.uy/

De start-ups a scale-ups