Deseche toda idea de que un desierto es algo monótono o aburrido, por lo menos no es el caso del desierto del Negev, que se extiende por el 50% del territorio de Israel y esconde paisajes maravillosos, reliquias históricas y una rica cultura beduina. Uno de los lugares más mágicos y menos conocidos del oriente próximo. Y para recorrerlo y disfrutar de sus parques naturales y de sus lugares Patrimonio de la Humanidad nada mejor que la bicicleta. Sobre todo porque lo cruza de norte a sur el sendero Israel Bike Trail, desde Hermon hasta la costera ciudad de Eilat. Aunque señalizado solo está el tramo sur desde Mitspe Ramon hasta Eilat, en pleno desierto de Negev. El resto de los tramos hacia el norte se están marcando, pero pueden ser recorridos igualmente.
Fuente: http://www.cciu.org.uy/
