La investigación científica fue la pasión de Sandra Lev. Se licenció en bioquímica en la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República, y comenzó una maestría en biotecnología que se frenó por sus problemas de salud, cuenta Diana Asaravicius, su madre. Cuando Sandra falleció, en 2015, Monis Lev, su padre, decidió que cada vez que pensara en su hija, no quería hacerlo desde el dolor, desde el tiempo difícil. Prefería recordar su espíritu y su fuerza, por eso le propuso a su esposa y la familia ofrecer una ayuda económica para que chicos con el mismo perfil vocacional de Sandra puedan cursar la carrera en la ORT.

Fuente: http://www.cciu.org.uy/

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