A un discípulo de Mohsen Rabbani -el cerebro del atentado terrorista a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en 1994 que dejó 85 víctimas mortales- se lo puede ver cada vez más activo en Santiago de Chile al frente de «una institución cultural» musulmana que utiliza como fachada. Se trata de Edgardo Rubén Assad o, como prefiere hacerse llamar, Sheik Suhail Assad. El gobierno de Sebastián Piñera se mantiene pasivo frente a su presencia pese a los lazos que Assad posee con el grupo terrorista chiíta Hezbollah. El sheik está íntimamente vinculado a los servicios de inteligencia de Teherán y a los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica.
Fuente: http://www.cciu.org.uy/
Preocupación por la pasividad de Chile ante la presencia de adeptos de Hezbollah
