Decenas de personas, todos ciudadanos israelíes, algunos musulmanes y otros judíos, se dieron cita el domingo por la noche frente a la embajada de Nueva Zelandia en Tel Aviv, para expresar su dolor por el atentado terrorista del viernes 15 contra las mezquitas, que dejó a 50 musulmanes muertos. Fue una vigilia silenciosa pero de potente mensaje: la violencia no puede ser parte del diálogo si se quiere vivir en paz. Entre los presentes, líderes religiosos judíos y musulmanes.
Fuente: http://www.cciu.org.uy/
Plegaria conjunta judeo-musulmana en Tel Aviv.
