El diario de Ana Frank, cuya autenticidad ha sido tantas veces sometida a estudio, delata intereses no entendidos…Sea como fuere, y aunque su padre sea coautor del mismo, no existe duda de que Ana escribió un diario –con pluma, no con bolígrafo– y de que con él dio voz a lo que jamás debe de mantenerse oculto, la barbarie indescriptible e incomprensible que acabó con la vida de entre cincuenta o sesenta millones de personas en el mundo –porcentaje muy significativo de la población del planeta en la época.

Fuente: http://www.cciu.org.uy/

Ana Frank, la casa de atrás: “No quiero haber vivido para nada”

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